jim rimbaud
Poeta recién llegado
La noche me esperaba
oscura y pasiva,
hasta que observara
la luna dubitativa,
protegida por Cipreses
y cristales verdes.
Tu gemela nebulosa
con mirada inocente
releía mi gran prosa
de prestigio inminente.
Sin ganas para escribir
mi destino es partir,
mi alma se despoja de su fuego divino,
pues en Siberia lo que abunda es el frío.
oscura y pasiva,
hasta que observara
la luna dubitativa,
protegida por Cipreses
y cristales verdes.
Tu gemela nebulosa
con mirada inocente
releía mi gran prosa
de prestigio inminente.
Sin ganas para escribir
mi destino es partir,
mi alma se despoja de su fuego divino,
pues en Siberia lo que abunda es el frío.