Chacal
Poeta recién llegado
en silencio encendido
se queman mis letras,
quietas como piedras
ancladas en olvido.
el frió viento de otoño
me arrebata tu figura,
me arrastra por el viento...
como rosa en tu cintura.
quiero que me escuches, quiero que me oigas
que escuches como el viento,
sin vivir, solo fluye por las horas.
quiero que sufras mi agonía,
que sientas mi sufrimiento,
de poder contemplarte,
en la luna con el viento.
deslizándote por el,
irrumpiendo el silencio...
la muerta hojarasca vive con tu aliento,
la acaricias con las manos,
mi llama de viento.
hoy me siento triste y melancólico,
absorbiendo los impactos
de tus letras en mi ojos.
los colores del sendero
los marcaste en mis dedos,
rojos de amor y blancos del alma
me provocan sensaciones,
me arrebatan la calma.
contemplando el ocaso
que se ilumina en tu cabello,
dibujándote palabras,
que se escriben en silencio...
escucha y siénteme, camino del viento,
mira profundo en lo encendido
abrázame en tus ojos ciegos,
y no me pidas despertar del sueño...
no hay poemas felices, no existen,
la felicidad nubla la mente,
la tristeza en su impotencia
solo te escribe, solo me dueles...
te cambio, te cambio mis letras,
te cambio todo, incluso poemas,
nubla mi mente, ciega mis ojos,
tu simple mirada, ya escribe mis letras...
lanzando las redes en el mar de tus ojos
se estancan en olvido las gaviotas del océano,
vuelan en círculos eligiendo corazones,
no aterrizan en el nido, me provocan mil canciones...
como naufrago girando días en el tiempo
te sumerges en abismos,
te congelas en mi aliento.
fluyen los peces de recuerdos,
infinitos los románticos,
se escriben en mi bote
como algas en el tiempo.
¡a ti mi luciérnaga, y nadie mas!
a esos ojos negros de media noche,
a ti y tu sonrisa bella de manantial
llorara el corazón, una vez más...
mientras me inclino y me cubro la cara
con silencio encendido y dibujando en mi ventana;
hoy, cuando las preguntas sobran y las palabras faltan,
el silencio de mi noche cantara en tu ventana.
se queman mis letras,
quietas como piedras
ancladas en olvido.
el frió viento de otoño
me arrebata tu figura,
me arrastra por el viento...
como rosa en tu cintura.
quiero que me escuches, quiero que me oigas
que escuches como el viento,
sin vivir, solo fluye por las horas.
quiero que sufras mi agonía,
que sientas mi sufrimiento,
de poder contemplarte,
en la luna con el viento.
deslizándote por el,
irrumpiendo el silencio...
la muerta hojarasca vive con tu aliento,
la acaricias con las manos,
mi llama de viento.
hoy me siento triste y melancólico,
absorbiendo los impactos
de tus letras en mi ojos.
los colores del sendero
los marcaste en mis dedos,
rojos de amor y blancos del alma
me provocan sensaciones,
me arrebatan la calma.
contemplando el ocaso
que se ilumina en tu cabello,
dibujándote palabras,
que se escriben en silencio...
escucha y siénteme, camino del viento,
mira profundo en lo encendido
abrázame en tus ojos ciegos,
y no me pidas despertar del sueño...
no hay poemas felices, no existen,
la felicidad nubla la mente,
la tristeza en su impotencia
solo te escribe, solo me dueles...
te cambio, te cambio mis letras,
te cambio todo, incluso poemas,
nubla mi mente, ciega mis ojos,
tu simple mirada, ya escribe mis letras...
lanzando las redes en el mar de tus ojos
se estancan en olvido las gaviotas del océano,
vuelan en círculos eligiendo corazones,
no aterrizan en el nido, me provocan mil canciones...
como naufrago girando días en el tiempo
te sumerges en abismos,
te congelas en mi aliento.
fluyen los peces de recuerdos,
infinitos los románticos,
se escriben en mi bote
como algas en el tiempo.
¡a ti mi luciérnaga, y nadie mas!
a esos ojos negros de media noche,
a ti y tu sonrisa bella de manantial
llorara el corazón, una vez más...
mientras me inclino y me cubro la cara
con silencio encendido y dibujando en mi ventana;
hoy, cuando las preguntas sobran y las palabras faltan,
el silencio de mi noche cantara en tu ventana.