Naturu3
Poeta fiel al portal
Hemos llegado a esa playa.
Hay dunas, testigos que
nadan blancas en tus
labios decorados de algas.
Amanece la luna sobre
tu pecho. La espesa
y tibia luz de
estrella apenas se
escondió.
Tan perfecto el cosmos,
tan ávido de continuar
el juego. Es en tu
cándido pecho que
encuentro mi casa,
fortaleza y marea
alta. De ritmo,
de arterias.
Aún la luna pervive
luego de cerrar tus
pestañas al cansancio,
alumbra mi senda
tu luz vuelta mirada.
Hay dunas, testigos que
nadan blancas en tus
labios decorados de algas.
Amanece la luna sobre
tu pecho. La espesa
y tibia luz de
estrella apenas se
escondió.
Tan perfecto el cosmos,
tan ávido de continuar
el juego. Es en tu
cándido pecho que
encuentro mi casa,
fortaleza y marea
alta. De ritmo,
de arterias.
Aún la luna pervive
luego de cerrar tus
pestañas al cansancio,
alumbra mi senda
tu luz vuelta mirada.