Amartemisa
Poetisa
En tan sólo un instante
Víctor Ugaz Bermejo
Amartemisa
Amartemisa
En un instante, dos aromas conocidos
en el abismo simultaneo de un beso,
en la caricia lejana que sigue viajando
porque nadie puede pararla
y porque no encuentra su sitio.
en el abismo simultaneo de un beso,
en la caricia lejana que sigue viajando
porque nadie puede pararla
y porque no encuentra su sitio.
En un instante, mis sueños se han esfumado,
persigo sus pasos por calles lejanas,
sin más huellas que el mismo polvo de los caminos,
los sauces no terminan de dejar caer sus hojas
en un llanto que no cesa.
persigo sus pasos por calles lejanas,
sin más huellas que el mismo polvo de los caminos,
los sauces no terminan de dejar caer sus hojas
en un llanto que no cesa.
En esta noche de tiempo blanco
con los tonos que ya conoces,
tan grises como los ojos del destino.
En esta noche de nostalgias consentidas,
de desnudos vaporosos entre teteras
y silencios de caderas envenenadas.
con los tonos que ya conoces,
tan grises como los ojos del destino.
En esta noche de nostalgias consentidas,
de desnudos vaporosos entre teteras
y silencios de caderas envenenadas.
En esta noche
me perfumo las manos
para tocar tu frente y referirte
como siempre hacía, como sigo haciendo
cuidando de tus versos y tu locura.
para tocar tu frente y referirte
como siempre hacía, como sigo haciendo
cuidando de tus versos y tu locura.
Los versos recogen mis súplicas.
Al parecer, el viento las dejó regadas.
El cansancio ha sumado su victoria,
me arrastra a lo inútil de sonreír;
los paisajes ya no se pintan
Al parecer, el viento las dejó regadas.
El cansancio ha sumado su victoria,
me arrastra a lo inútil de sonreír;
los paisajes ya no se pintan
y el murmullo parece envidioso,
se refugia en el lejano horizonte
que asesina a los ocasos;
se refugia en el lejano horizonte
que asesina a los ocasos;
pero antes de que llegue la negra noche,
unas maravillosas palabras
aparecieron en mi ventana
iluminando todo;
y he sentido el halago
del cual, sin ser merecedor.
unas maravillosas palabras
aparecieron en mi ventana
iluminando todo;
y he sentido el halago
del cual, sin ser merecedor.
La alegría me toma por asalto,
pero no se lo digo a nadie...
la mujer que adoro
lo ha logrado
porque me lleva atado a su vida.
pero no se lo digo a nadie...
la mujer que adoro
lo ha logrado
porque me lleva atado a su vida.
Se encendieron los candiles de las estrellas
que nos guían en la arena de las horas,
mientras pasan insinuando mentiras,
pero ya sabes que algunas cosas
relucen por su frescura.
que nos guían en la arena de las horas,
mientras pasan insinuando mentiras,
pero ya sabes que algunas cosas
relucen por su frescura.
Ya sé que no es la moda,
y que el mundo nos engaña con disimulo.
Tú ya sabes que del aire y sus pecados,
de los grises más preciados,
sale el verbo de nuestros labios,
aunque me digas poeta
mientras te tapas la boca.
y que el mundo nos engaña con disimulo.
Tú ya sabes que del aire y sus pecados,
de los grises más preciados,
sale el verbo de nuestros labios,
aunque me digas poeta
mientras te tapas la boca.
Pintas mis atardeceres de esperanza,
has logrado hacer de mis ocasos un poema,
me adormeces en tu canto silbado por el viento,
y me procura la ternura de las noches
para asegurarme sueños sencillos
y despertares hermosos.
has logrado hacer de mis ocasos un poema,
me adormeces en tu canto silbado por el viento,
y me procura la ternura de las noches
para asegurarme sueños sencillos
y despertares hermosos.
Cosecha dorada de frutos maduros,
rosario de palabras encendidas,
de versos del alma y puros.
De un te amo, a escondidas.
rosario de palabras encendidas,
de versos del alma y puros.
De un te amo, a escondidas.
Una góndola de plata me lleva de nuevo a ti,
pero los remos se han roto por el largo camino.
Qué importa, si ambos sabemos seguir
hasta la isla del verso, no temas,
sigue siendo poesía aunque no quieras.
pero los remos se han roto por el largo camino.
Qué importa, si ambos sabemos seguir
hasta la isla del verso, no temas,
sigue siendo poesía aunque no quieras.
Un destello en las tinieblas del alma,
un fulgor enfurecido entre algodones de rabia,
un silencio que continúa, una mirada de dos,
un beso en la mejilla, una flor, té verde, tu voz
un fulgor enfurecido entre algodones de rabia,
un silencio que continúa, una mirada de dos,
un beso en la mejilla, una flor, té verde, tu voz
Se vistieron de poesía los campos
con nuestro transitar diario,
a veces nocturno;
hay una conquista de luna
mirándome en tus ojos.
con nuestro transitar diario,
a veces nocturno;
hay una conquista de luna
mirándome en tus ojos.
Que las estrellas muestran recelos
poco prudentes,
lo mismo que los luceros.
poco prudentes,
lo mismo que los luceros.
No eres ninguna aldeana,
por bella, eres mi princesa,
llamada por ser tierna, Aldana.
Que me ama y lo confiesa.
por bella, eres mi princesa,
llamada por ser tierna, Aldana.
Que me ama y lo confiesa.
¿Acaso hay que despertar para comprender al amor?
si amar es el más bello de todos los sueños.
Si tú, mi bella flor jamás deshojada,
perfumas mi piel y mi felicidad;
con tu voz en palabras brotando en mis labios.
Para seguir amándonos, por toda la eternidad.
si amar es el más bello de todos los sueños.
Si tú, mi bella flor jamás deshojada,
perfumas mi piel y mi felicidad;
con tu voz en palabras brotando en mis labios.
Para seguir amándonos, por toda la eternidad.
Si esta noche debo ser tu Aldana
como un día fui la musa de algunos sueños,
o retales de amores con un sólo dueño
vagando las noches y sus promesas
como un día fui la musa de algunos sueños,
o retales de amores con un sólo dueño
vagando las noches y sus promesas
entonces seré la luna más llena
que espera en silencio suspiros del alba,
seré de tu nombre y de tu destino
hasta la eterna luz de tu mirada.
Pero sólo por esta noche
y en tan sólo un instante...
que espera en silencio suspiros del alba,
seré de tu nombre y de tu destino
hasta la eterna luz de tu mirada.
Pero sólo por esta noche
y en tan sólo un instante...
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