AMANT
Poeta adicto al portal
En el pulsar de tu vientre,
en la agitación intensa de tu respiración,
bajo y sobre tus orgasmos cayendo o alzándose,
en la calzada de tu sexo
donde, incansables, mis manos,
eternas caminantes,
encuentran compendiado todo lo que buscan...
quiero estar... siempre
La contracción y la dilatación del tiempo
en el reloj del corazón,
su metamorfosis a sentimiento
manifestándose en cada acción
en cada decisión,
su anfibia naturaleza,
su simbiótica esencia,
que me posee y libera,
su mortal eternidad,
que enseña que no hay muerte sin vida
ni viceversa,
me definen.
En el ying yang de tu existir,
quiero colarme como un sueño
que no te abandone,
como la meta más empecinada,
como el delirio de tu mente
cuando cierres los ojos
y cuando los abras,
acompañar tu voz y tus silencios.
Ser marea de tus mares,
luna que los haga danzar
el bals de las olas,
el destellar de tu mirada,
tu suelo y tu cielo.
Aquí, sigue trinando el eco del amor,
resonando fuerte en cada cosa,
en cada flor,
en cada nube que evoca esos atardeceres
en que de tu mano levitaba
entre corolas algodonadas
y astros dormidos
que esperaban tus besos para despertar,
para encenderse
así como lo hacía mi corazón.
Espero que no sea la única idiota enamorada
que espera y desespera,
que hilvana telarañas de palabras,
engarzando versos,
que mientras escucha románticas melodías,
en sus alas de notas
es transportada hasta donde está su amada...
espero que sientas lo mismo,
que persigas el mismo infinito fin,
sólo espero que me ames,
como te amo,
verdadera, intensa,
dolorosa y tenazmente,
y que estés en el pulsar de mi vientre
en la intensa agitación de mi respiración,
¡Ven, amor! ¡Soy de ti!
en la agitación intensa de tu respiración,
bajo y sobre tus orgasmos cayendo o alzándose,
en la calzada de tu sexo
donde, incansables, mis manos,
eternas caminantes,
encuentran compendiado todo lo que buscan...
quiero estar... siempre
La contracción y la dilatación del tiempo
en el reloj del corazón,
su metamorfosis a sentimiento
manifestándose en cada acción
en cada decisión,
su anfibia naturaleza,
su simbiótica esencia,
que me posee y libera,
su mortal eternidad,
que enseña que no hay muerte sin vida
ni viceversa,
me definen.
En el ying yang de tu existir,
quiero colarme como un sueño
que no te abandone,
como la meta más empecinada,
como el delirio de tu mente
cuando cierres los ojos
y cuando los abras,
acompañar tu voz y tus silencios.
Ser marea de tus mares,
luna que los haga danzar
el bals de las olas,
el destellar de tu mirada,
tu suelo y tu cielo.
Aquí, sigue trinando el eco del amor,
resonando fuerte en cada cosa,
en cada flor,
en cada nube que evoca esos atardeceres
en que de tu mano levitaba
entre corolas algodonadas
y astros dormidos
que esperaban tus besos para despertar,
para encenderse
así como lo hacía mi corazón.
Espero que no sea la única idiota enamorada
que espera y desespera,
que hilvana telarañas de palabras,
engarzando versos,
que mientras escucha románticas melodías,
en sus alas de notas
es transportada hasta donde está su amada...
espero que sientas lo mismo,
que persigas el mismo infinito fin,
sólo espero que me ames,
como te amo,
verdadera, intensa,
dolorosa y tenazmente,
y que estés en el pulsar de mi vientre
en la intensa agitación de mi respiración,
¡Ven, amor! ¡Soy de ti!
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