pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
En tu cama
Dedos encendidos bajan por mi espalda
dejando su huella por donde pasan...
Serpenteas caricias con sutil maldad
caricias que encienden y abrasan.
Tu boca con afilada y experta lengua
a mi cuello lo aprisiona y conquista...
arqueada en solemne obediencia gime
el deseo latente que por ti, me consume .
Mis labios ardientes desean la calma
de sentir tu boca devorando mi llama...
se estremece con descaro mi centro
anhelando recibir tu erguido cetro...
Estallan extasiados dos volcanes
vertiendo las ansias consumidas...
Temblorosas dos almas se anidan
entre besos de amor a raudales.