MARIO VASQUEZ
Poeta recién llegado
EN TU MEMORIA.
El largo invierno de tu pelo,
me recuerda el ayer con recelo,
el embrujo de cuando jóvenes,
el tiempo que perdimos, por quimeras sin voces.
El dolor inocente, dulzura en pureza,
destilan el pudor e inocencia,
de cuando nuestro amor vertió el oculto deseo
y quebrantan aquellos sueños prometidos
y de aquellas caricias y besos perdidos.
Tu llenaste mi amor de gratitudes y delirios,
cuando mi corazón palpitó como loco por primera ves,
llenaste la amplitud del saber, al conocer el placer,
tu rostro quedo palpado en mis ojos, pero mi corazón desdeñaba tu pretender.
El recuerdo de tus dulces miradas,
agonía de amigas que te comían con sus lenguas,
hoy será llama en tu ausencia, con todos sus desconciertos
y no esperaran a que el reloj pare la hora de los sentimientos.
El tiempo pesa e incrusta en mis pupilas dilatadas,
las perlas que mis ojos destilan y se cuelan en los surcos de mi rostro,
por un olvido que jamás existió y el futuro de un encuentro que ya murió,
viéndote hoy, postrada en el lecho afónico, en un otoño que no se vivió.
Tengo el deseo de revivir mil tormentos,
compensarlos con un te quiero y olvidarlos en un soplo,
pero sé que no hay simple evasivas que me justifiquen en este vuelo
y mi voz se hunde en la penumbra del amor que yo anhelo.
Expira tu templo que radiaba colores,
y quedan tan solo los recuerdos en los quebrantados corazones,
llora, llora que el dolor va a sucumbir,
que entre todos los buenos recuerdos te harán revivir.
MARIO VASQUEZ
03/28/2012
Almarmar1949@yahoo.com
El largo invierno de tu pelo,
me recuerda el ayer con recelo,
el embrujo de cuando jóvenes,
el tiempo que perdimos, por quimeras sin voces.
El dolor inocente, dulzura en pureza,
destilan el pudor e inocencia,
de cuando nuestro amor vertió el oculto deseo
y quebrantan aquellos sueños prometidos
y de aquellas caricias y besos perdidos.
Tu llenaste mi amor de gratitudes y delirios,
cuando mi corazón palpitó como loco por primera ves,
llenaste la amplitud del saber, al conocer el placer,
tu rostro quedo palpado en mis ojos, pero mi corazón desdeñaba tu pretender.
El recuerdo de tus dulces miradas,
agonía de amigas que te comían con sus lenguas,
hoy será llama en tu ausencia, con todos sus desconciertos
y no esperaran a que el reloj pare la hora de los sentimientos.
El tiempo pesa e incrusta en mis pupilas dilatadas,
las perlas que mis ojos destilan y se cuelan en los surcos de mi rostro,
por un olvido que jamás existió y el futuro de un encuentro que ya murió,
viéndote hoy, postrada en el lecho afónico, en un otoño que no se vivió.
Tengo el deseo de revivir mil tormentos,
compensarlos con un te quiero y olvidarlos en un soplo,
pero sé que no hay simple evasivas que me justifiquen en este vuelo
y mi voz se hunde en la penumbra del amor que yo anhelo.
Expira tu templo que radiaba colores,
y quedan tan solo los recuerdos en los quebrantados corazones,
llora, llora que el dolor va a sucumbir,
que entre todos los buenos recuerdos te harán revivir.
MARIO VASQUEZ
03/28/2012
Almarmar1949@yahoo.com
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