Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si me enseñas a respirar
y a buscar la brisa que a tu pecho me acerca,
el abrazo dúo que aprende de nuestras vidas
todo el tiempo que suena la voz del corazón.
Entonces me permites vivirte a pesar de la soledad.
Si me enseñas a respirar,
al estar contigo,
la muerte de los silencios
sería una verdad innegable para los dos,
mi voz hablaría a un suspiro
tu voz besaría mi pasión.
Si me enseñas a respirar,
si me enseñas a quererte;
a detener mi cuerpo en tus latidos,
y sentir que el tiempo que pasa
solo es una triste ilusión.
Si me enseñas a respirar
te prometo no morir
en la cárcel que encierra fuerte mi ser,
y por ti podría amanecer
otro día
en tu respiración.
y a buscar la brisa que a tu pecho me acerca,
el abrazo dúo que aprende de nuestras vidas
todo el tiempo que suena la voz del corazón.
Entonces me permites vivirte a pesar de la soledad.
Si me enseñas a respirar,
al estar contigo,
la muerte de los silencios
sería una verdad innegable para los dos,
mi voz hablaría a un suspiro
tu voz besaría mi pasión.
Si me enseñas a respirar,
si me enseñas a quererte;
a detener mi cuerpo en tus latidos,
y sentir que el tiempo que pasa
solo es una triste ilusión.
Si me enseñas a respirar
te prometo no morir
en la cárcel que encierra fuerte mi ser,
y por ti podría amanecer
otro día
en tu respiración.