Las manos son como los ojos, son guardianas, cofres de vivencias. Claro que hay mundos en las manos.
Es un poema que me conmueve, porque la comunicación táctil, la de la piel, el diálogo del roce y la caricia, puede inspirar bellos ríos de letras, como este bello trabajo tuyo, que desborda la tibia dulzura del amor que se vive a corazón abierto.
Fue un placer este hermoso hallazgo.
Estoy teniendo días donde lo real se me impone sobre el tiempo virtual, pero para los amigos, se fabrica, se inventa el tiempo, y yo siempre estaré para leer.
Un abrazo con cariño y admiración

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