Abraham Ferreira Khalil
Poeta recién llegado
En tus manos de bosques asombrados
la vid madrugadora encuentra asilo
de mi cólera extática y del filo
que azuza a sus paisajes desvelados.
Perderse en tus secretos intrincados
fue descubrir en nuestro erial tranquilo
ese solaz con cuya voz vigilo
los surcos en tu páramo enterrados.
Mi amenazada mueca se detiene
en la suave frontera del instante
y adormecida acude a tu llamada.
Y ahora el bosque tu traición retiene
por entregarte al gesto vigilante
de esa locura que arde en tu mirada…
© Abraham Ferreira Khalil
la vid madrugadora encuentra asilo
de mi cólera extática y del filo
que azuza a sus paisajes desvelados.
Perderse en tus secretos intrincados
fue descubrir en nuestro erial tranquilo
ese solaz con cuya voz vigilo
los surcos en tu páramo enterrados.
Mi amenazada mueca se detiene
en la suave frontera del instante
y adormecida acude a tu llamada.
Y ahora el bosque tu traición retiene
por entregarte al gesto vigilante
de esa locura que arde en tu mirada…
© Abraham Ferreira Khalil
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