AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
En tus regazos
Todas las esperanzas y los favores
y los rezos y desvelos, con sus noches
y madrugadas lentas, te convierten
en mi Patria amada mujer.
Tesoro, universo y lluvia, bosque y mar,
luz y viento, estrella matinal.
Aunque tu leche no amamanta mi sangre,
aun queda en mí, el fervor y ese lapsus
que se forma entre cada Ave María
y la bendición de mi camino...
Muchas veces fui camándula
y oración en tus regazos, y cuando
tus labios estallaban en mi frente,
nunca hubo tempestades, ni siquiera
el viento a rozarme, se atrevía y la
luna alborozada, sonreía por tu amor.
Madre déjame tu soberanía en esa
canción que me arrulló de niño
porque de ti siempre llevaré el beso
y el abrazo, salidos de tu corazón...
Augus
Todas las esperanzas y los favores
y los rezos y desvelos, con sus noches
y madrugadas lentas, te convierten
en mi Patria amada mujer.
Tesoro, universo y lluvia, bosque y mar,
luz y viento, estrella matinal.
Aunque tu leche no amamanta mi sangre,
aun queda en mí, el fervor y ese lapsus
que se forma entre cada Ave María
y la bendición de mi camino...
Muchas veces fui camándula
y oración en tus regazos, y cuando
tus labios estallaban en mi frente,
nunca hubo tempestades, ni siquiera
el viento a rozarme, se atrevía y la
luna alborozada, sonreía por tu amor.
Madre déjame tu soberanía en esa
canción que me arrulló de niño
porque de ti siempre llevaré el beso
y el abrazo, salidos de tu corazón...
Augus