En tus sueños te brotan las encinas
(Dueto Lomafresquita y Lesmo)
I
En tus sueños te brotan solitarias encinas
y vientos ancestrales arcanos cuando soplan;
siento que por tus ojos suspiran las colinas,
por ser faros brillantes que en la noche confortan.
Y sentada a la sombra reposo silenciosa,
y el silencio no llora,
y veo como el vientre secreto de la encina
entronca con tu savia, ascua candente,…roja.
II
Mi corazón eleva
hacia los incipientes y minúsculos brotes
la verde primavera
que estrena mil colores.
Los álamos se mecen, se curvan y se inclinan
pero no olvidaré que fueron ayer ocres,
que a veces mi alegría se ha vuelto como encina,
por lenta y tan sin flores.
Mujer de la campiña,
de lomas escarchadas,
de campos punteados y olivos bienhechores,
¿me llenarás tu falda
de sol y albaricoques?
III
Morena de la siega,
y blanca de la sal,
profunda de la noche,
febril de oscuridad.
Navegante de silencios,
y densas melodías,
y mares que se pueblan con los ecos
de sonrisas perdidas...
¡Ay, carmines!, ¡ay, negros ojos negros!
¡Malditas celosías!
¡Cuánto busco el momento
curvado de este día!
IV
La tarde entre encinares se desliza
magnífica en su batallar de oro,
crepúsculo de inmensidad cobriza
y el campo es vitalísimo y sonoro.
La vela del ocaso ya se iza,
los silbos de los vientos van a coro,
tu enseña bien sujeta de la driza
ondea hacia el poniente y a su soro.
Entonces los poemas de tu pluma
son claros como clara es la mañana,
sutiles, delicados como espuma.
Ahora que la estrofa se desgrana
y el dulce destilado le rezuma,
…en tu voz, …poesía y filigrana.