En un burdel
escuchando música de Crawn Berry
todo puede suceder...
Tal vez la puta del frente sea socióloga
con postgrados en cervesología
lencería de estafa
y padezca de alergia dominguera.
La portera pudo ser profesora de marxismo
tener un negocio de nihilismo a domicilio...
y practicar espeleológica en las canciones de Silvio.
La mesera fabricar rompecabezas con chapas de cerveza
y ser la cenicienta descalza
de algún millonario.
Aquel poeta seguro tiene 17 libros publicados
ya solo relee... aunque no sea ciego, ni se llame Borges
y es el chulo de esas 5 brasileñas.
No se...
acaba la canción de Crawn Berry
y a la puta se le suicida
su última neurona
la portera mete presos a tres mexicanos...
y la mesera derrama la cerveza
sobre mis espermatozoides
mientras me voy levantado
para escapar del espejo
donde aquel poeta
remienda su soledad con puntadas de alcohol
poesía...
sin dejar de mirarle las nalgas a esas 5 brasileñas.
Fue solo la canción...
solo eso.
escuchando música de Crawn Berry
todo puede suceder...
Tal vez la puta del frente sea socióloga
con postgrados en cervesología
lencería de estafa
y padezca de alergia dominguera.
La portera pudo ser profesora de marxismo
tener un negocio de nihilismo a domicilio...
y practicar espeleológica en las canciones de Silvio.
La mesera fabricar rompecabezas con chapas de cerveza
y ser la cenicienta descalza
de algún millonario.
Aquel poeta seguro tiene 17 libros publicados
ya solo relee... aunque no sea ciego, ni se llame Borges
y es el chulo de esas 5 brasileñas.
No se...
acaba la canción de Crawn Berry
y a la puta se le suicida
su última neurona
la portera mete presos a tres mexicanos...
y la mesera derrama la cerveza
sobre mis espermatozoides
mientras me voy levantado
para escapar del espejo
donde aquel poeta
remienda su soledad con puntadas de alcohol
poesía...
sin dejar de mirarle las nalgas a esas 5 brasileñas.
Fue solo la canción...
solo eso.
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