Waldo Anacruza
Poeta recién llegado
En un funeral de arañas.
El filo de la noche
conoce las venas de sus manos
el sismo de sus piernas
el frío de sus llantos.
conoce las venas de sus manos
el sismo de sus piernas
el frío de sus llantos.
Usted y yo nos conocemos
a la misma vez que somos diferentes
cuánta lágrima negra hay en los suelos
cuánto silencio y respeto nos aprieta los dientes.
a la misma vez que somos diferentes
cuánta lágrima negra hay en los suelos
cuánto silencio y respeto nos aprieta los dientes.
El reloj se bosteza en sus momentos,
y el reloj de usted ha terminado, no lo culpo
cansado de usar los calcetines siempre negros
y de mirar el mismo rostro, tan fuera de tiempo.
y el reloj de usted ha terminado, no lo culpo
cansado de usar los calcetines siempre negros
y de mirar el mismo rostro, tan fuera de tiempo.
Y una llama me invade la barriga,
una telaraña en mi cabeza, un polvo silencioso
¿Qué le cuento? ¿Qué quiere que yo le diga,
al verlo tan clavado, en su viaje hacia la dicha?
una telaraña en mi cabeza, un polvo silencioso
¿Qué le cuento? ¿Qué quiere que yo le diga,
al verlo tan clavado, en su viaje hacia la dicha?
Alguien se lamenta en la sala contigua,
alguien se esmera en creer que le quería,
alguien se seca los ojos necios que lagriman
y yo aquí con usted, tan callado y sublime
yo le digo, que nunca existieron
las despedidas.
alguien se esmera en creer que le quería,
alguien se seca los ojos necios que lagriman
y yo aquí con usted, tan callado y sublime
yo le digo, que nunca existieron
las despedidas.
*Esto de la muerte es una ilusión, al igual que el tiempo y la separación.