Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
A song for you
.., canta Ray Charles,
en un rincón de mi oído,
desconozco la traducción,
más confieso por hoy no interesarme,
sólo siento su grito doloroso,
que invita a recordar mi melancolía
asentada desde hace mucho en mi pecho.
En un rincón de mi oído
se oye desgarradora entonación,
que me va llevando a navegar hacia un tiempo
siniestro y delicado,
y me abandonó en la tempestad de su voz
que va consintiendo mi nostalgia,
cuando mis ojos sólo querían llanto
y mis lágrimas se detenían en el umbral de mi garganta
y mi cuerpo era lánguido a la invitación,
que me esperaba excitante desde unos labios.
Desde allí adentro de mi oído,
su grito tiene una fuerza aniquilante,
más su piano se hace eco de su voz,
¡¡me eriza la piel!!,
y no puedo contener un cosquilleo
que recorre mi cuerpo,
alojándose incontenible en mis ojos,
que si los cierro me muestran la agonía vivida.
Sing my song for you....., continuo escuchando,
y Ray se hace espino en mi cardo,
que abriga su melodía en mi cabeza
y me permito arrullarlos desde estos versos,
para que pueda tomarlos
y contenerlos en el tiempo,
para consentir mis oído allí adentro,
que melancólico aprovecho y me quedo......
en un rincón de mi oído,
desconozco la traducción,
más confieso por hoy no interesarme,
sólo siento su grito doloroso,
que invita a recordar mi melancolía
asentada desde hace mucho en mi pecho.
En un rincón de mi oído
se oye desgarradora entonación,
que me va llevando a navegar hacia un tiempo
siniestro y delicado,
y me abandonó en la tempestad de su voz
que va consintiendo mi nostalgia,
cuando mis ojos sólo querían llanto
y mis lágrimas se detenían en el umbral de mi garganta
y mi cuerpo era lánguido a la invitación,
que me esperaba excitante desde unos labios.
Desde allí adentro de mi oído,
su grito tiene una fuerza aniquilante,
más su piano se hace eco de su voz,
¡¡me eriza la piel!!,
y no puedo contener un cosquilleo
que recorre mi cuerpo,
alojándose incontenible en mis ojos,
que si los cierro me muestran la agonía vivida.
Sing my song for you....., continuo escuchando,
y Ray se hace espino en mi cardo,
que abriga su melodía en mi cabeza
y me permito arrullarlos desde estos versos,
para que pueda tomarlos
y contenerlos en el tiempo,
para consentir mis oído allí adentro,
que melancólico aprovecho y me quedo......