Francisco León Román
Poeta recién llegado
Estábamos destinados a conocernos,
desde la primera vez que sentí esa brisa
que albergaba tu esencia.
Venía de lejos, inseguro, sin saber que pretendía
el destino de mí. La forma en la que confabula
la vida dentro de un destino es tan enigmático
y encierra dificultades que enmascaran frivolidades
y hacen de lo profundo algo incierto.
Estábamos destinados lo pensé, inclusive te había soñado
antes de conocerte.
Me di cuenta que los locos amábamos de una forma
incomprensible para los mortales.
Cuando te conocí, supe al verte que superabas
abismalmente mis sueños, eras una especie de realidad mágica,
llena de hechizos y capacidad de transformar un todo en nada.
Quizá imagino demasiado pero cuando estás a mi lado
al menos estoy consciente que respiro.
Y a veces siento que tú también suspiras por mí.
desde la primera vez que sentí esa brisa
que albergaba tu esencia.
Venía de lejos, inseguro, sin saber que pretendía
el destino de mí. La forma en la que confabula
la vida dentro de un destino es tan enigmático
y encierra dificultades que enmascaran frivolidades
y hacen de lo profundo algo incierto.
Estábamos destinados lo pensé, inclusive te había soñado
antes de conocerte.
Me di cuenta que los locos amábamos de una forma
incomprensible para los mortales.
Cuando te conocí, supe al verte que superabas
abismalmente mis sueños, eras una especie de realidad mágica,
llena de hechizos y capacidad de transformar un todo en nada.
Quizá imagino demasiado pero cuando estás a mi lado
al menos estoy consciente que respiro.
Y a veces siento que tú también suspiras por mí.