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Bellísimos versos, es un placer el leerte. Te dejo todas las estrellas, y un cálido saludo
sergio Bermúdez;4028862 dijo:
En una carta de amor se describe la tinta en una gota donde los versos se entretienen con los rizos de su ternura hasta llevar a su sueño al tiempo que enciende a la brisa a través de un sentimental papel que queda mojado entre sus letras.
En el viento se movían las llamas de la encendida pluma que quedaba en el tiempo con su alma en su cuna.
Bajaran los besos por mis lágrimas hasta llevarte mi pensamiento tocando tu cuerpo de seda y bañándolo en mi aliento.
Te encuentras mis letras en la respiración allí donde la luz agita mis ojos para dejarlos prendidos de tu canto.
Llevarte hasta dejar mis labios pegados en un papel cuyo lado se despierta entre los laberintos de mis manos.
Llevarte hasta encender a tu nombre cuando en el sentimiento se hace caricia mi apellido escrito en tu sangre.
Juro por mí carta que el beso se ciñe en las ideas de tu calma, hagamos el amor en una sola hoja para llevarte mi alma a tus cabellos para que los acoja entre el calor de tus rizos dejándote mis sueños a cada lado de nuestros nombres.
Júrame que lo que sentimos es más que la paz de nuestra fabricación de sueños, allí donde se encuentra la puerta donde el alba se entona en la cálida llamada, ahí es donde te quiero escribir, entre la voz del poema, construyendo almas hasta encontrar el baile sin su penumbra.
Júrame que el sabor se eterniza sin despedida, porque en el fuerte impacto de su luz se desarrolla el compás de una cadena que recorre mis huellas manchadas de sangre hasta decirte que te amo en esta carta que se ciñe en los abecedarios poemarios, allí donde te besé y nunca arrojé mi mano porque en ella se ve la vida en el cantar de cada párrafo escuchado entre tus aplausos por saber tener tu mente enamorada y recogida en mis abrazos.
En una carta de amor se describe la tinta en una gota donde los versos se entretienen con los rizos de su ternura hasta llevar a su sueño al tiempo que enciende a la brisa a través de un sentimental papel que queda mojado entre sus letras.
En el viento se movían las llamas de la encendida pluma que quedaba en el tiempo con su alma en su cuna.
Bajaran los besos por mis lágrimas hasta llevarte mi pensamiento tocando tu cuerpo de seda y bañándolo en mi aliento.
Te encuentras mis letras en la respiración allí donde la luz agita mis ojos para dejarlos prendidos de tu canto.
Llevarte hasta dejar mis labios pegados en un papel cuyo lado se despierta entre los laberintos de mis manos.
Llevarte hasta encender a tu nombre cuando en el sentimiento se hace caricia mi apellido escrito en tu sangre.
Juro por mí carta que el beso se ciñe en las ideas de tu calma, hagamos el amor en una sola hoja para llevarte mi alma a tus cabellos para que los acoja entre el calor de tus rizos dejándote mis sueños a cada lado de nuestros nombres.
Júrame que lo que sentimos es más que la paz de nuestra fabricación de sueños, allí donde se encuentra la puerta donde el alba se entona en la cálida llamada, ahí es donde te quiero escribir, entre la voz del poema, construyendo almas hasta encontrar el baile sin su penumbra.
Júrame que el sabor se eterniza sin despedida, porque en el fuerte impacto de su luz se desarrolla el compás de una cadena que recorre mis huellas manchadas de sangre hasta decirte que te amo en esta carta que se ciñe en los abecedarios poemarios, allí donde te besé y nunca arrojé mi mano porque en ella se ve la vida en el cantar de cada párrafo escuchado entre tus aplausos por saber tener tu mente enamorada y recogida en mis abrazos.
En una carta de amor se describe la tinta en una gota donde los versos se entretienen con los rizos de su ternura hasta llevar a su sueño al tiempo que enciende a la brisa a través de un sentimental papel que queda mojado entre sus letras.
En el viento se movían las llamas de la encendida pluma que quedaba en el tiempo con su alma en su cuna.
Bajaran los besos por mis lágrimas hasta llevarte mi pensamiento tocando tu cuerpo de seda y bañándolo en mi aliento.
Te encuentras mis letras en la respiración allí donde la luz agita mis ojos para dejarlos prendidos de tu canto.
Llevarte hasta dejar mis labios pegados en un papel cuyo lado se despierta entre los laberintos de mis manos.
Llevarte hasta encender a tu nombre cuando en el sentimiento se hace caricia mi apellido escrito en tu sangre.
Juro por mí carta que el beso se ciñe en las ideas de tu calma, hagamos el amor en una sola hoja para llevarte mi alma a tus cabellos para que los acoja entre el calor de tus rizos dejándote mis sueños a cada lado de nuestros nombres.
Júrame que lo que sentimos es más que la paz de nuestra fabricación de sueños, allí donde se encuentra la puerta donde el alba se entona en la cálida llamada, ahí es donde te quiero escribir, entre la voz del poema, construyendo almas hasta encontrar el baile sin su penumbra.
Júrame que el sabor se eterniza sin despedida, porque en el fuerte impacto de su luz se desarrolla el compás de una cadena que recorre mis huellas manchadas de sangre hasta decirte que te amo en esta carta que se ciñe en los abecedarios poemarios, allí donde te besé y nunca arrojé mi mano porque en ella se ve la vida en el cantar de cada párrafo escuchado entre tus aplausos por saber tener tu mente enamorada y recogida en mis abrazos.