DARDO GATTI
Poeta adicto al portal
EN UNA PIEZA DE PENSIÓN
En una pieza de pensión la gloria
en un zaguán, en un rincón de nada,
en un pasillo ajeno, ya en cascada,
la entrega pasa a ser conciliatoria,
y todo se concilia en el espasmo
de un apuro infernal sin miramiento,
y el gemir del final pone el acento
en el beso el latir, y el entusiasmo,
y entusiasman los cuerpos transpirados
a seguir en el medio de la nada,
combatiendo con alma atrincherada
en amor, en pasión; endemoniados,
y el demonio ya ausente, ya caído,
deja lugar al ángel derrumbado,
que acaso por rezar equivocado
se encuentra con sus alas deslaido.
En una pieza de pensión; amante,
la palabra sin prisa te tributa
que grabará en el alma y absoluta
de ese mismo momento en adelante,
pues sonará la risa hasta la muerte
con su voz, con su sol, con su perfume,
con la memoria eterna del arrume
que acaso el tiempo; les traerá mas fuerte.
En una pieza de pensión la gloria
en un zaguán, en un rincón de nada,
en un pasillo ajeno, ya en cascada,
la entrega pasa a ser conciliatoria,
y todo se concilia en el espasmo
de un apuro infernal sin miramiento,
y el gemir del final pone el acento
en el beso el latir, y el entusiasmo,
y entusiasman los cuerpos transpirados
a seguir en el medio de la nada,
combatiendo con alma atrincherada
en amor, en pasión; endemoniados,
y el demonio ya ausente, ya caído,
deja lugar al ángel derrumbado,
que acaso por rezar equivocado
se encuentra con sus alas deslaido.
En una pieza de pensión; amante,
la palabra sin prisa te tributa
que grabará en el alma y absoluta
de ese mismo momento en adelante,
pues sonará la risa hasta la muerte
con su voz, con su sol, con su perfume,
con la memoria eterna del arrume
que acaso el tiempo; les traerá mas fuerte.
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