edwinpaul
Poeta fiel al portal
Enajenado por conocer
los misterios de tu alcoba;
era invierno, y en el norte,
lucía de barniz, tu virtud,
comprensiva al volar,
a pesar de tu distancia marcada.
Tu cascarón, raro quicio,
eras un pajarillo en mi huracán.
Lo malo de nuestros después, fue que,
fuiste siempre más demente
entre todas mis perlas.
El poema de aquellas líneas muertas,
salieron raros, y con lunas en ocasos,
siquiera me hubieras llevado al juicio
del amor enjaulado.
Es que nunca quisiste saber de mi amor,
cuando esposado quedé,
de tu rostro, en los bares de la soledad.
Era fuego de tu ser,
era ya, sol de tu oscuro amanecer.
los misterios de tu alcoba;
era invierno, y en el norte,
lucía de barniz, tu virtud,
comprensiva al volar,
a pesar de tu distancia marcada.
Tu cascarón, raro quicio,
eras un pajarillo en mi huracán.
Lo malo de nuestros después, fue que,
fuiste siempre más demente
entre todas mis perlas.
El poema de aquellas líneas muertas,
salieron raros, y con lunas en ocasos,
siquiera me hubieras llevado al juicio
del amor enjaulado.
Es que nunca quisiste saber de mi amor,
cuando esposado quedé,
de tu rostro, en los bares de la soledad.
Era fuego de tu ser,
era ya, sol de tu oscuro amanecer.
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