Enamorada del frío.

Payaso Negro

Poeta recién llegado
Un día como hoy conocí la esperanza de un dulce beso,

Conocí que una mirada podía alimentar las más grandes y perversas fantasías

Que arremeten a ser reveladas con el roce de tus manos,

Conocí que escucharte era lo más delicioso para mis oídos,

Mientras hablabas mis ojos recorrían cada milímetro de tu rostro,

Veía la perfección de tu sonrisa, la perfección de tus gestos.


Fue en ese momento que me puse a pensar,

Como es que mi gran hombre de blanco esta aquí,

Está junto a mi ¡Puedo sentirlo respirar! ¡Puedo verlo!

¡Puedo tocarlo!

No era un sueño, él estaba ahí para decirme una y otras cosas que no logré escuchar,

Estaba más atenta a cada reacción suya, a ver como se ponía nervioso y comenzaba

A equivocarse al hablar, al mirarme temerosamente sabiendo que sería capaz de adentrarme

En su mente y recrear la soberbia de un hechizo pasional.


Apareció como un sueño hecho realidad,

Mi alma supo que era él, supo que mi corazón sería frágil ante esas dulces palabras,

Supo que eras tú ¡SOLO TÚ!

Pedía que el tiempo se detenga sólo un ratito más,

Un momento para poder seguir disfrutando del olor de su cuerpo,

De sus abrazos cálidos y estremecedores,

Sus besos que hacían que todo mi cuerpo tiemble y desee más,

Esa manera tan sutil y escalofriante al recorrerme con sus manos.


El simple hecho de recordarlo me hipnotiza en una canción dulce, frágil y suave.

Pues mis sentimientos son inverosímiles hacia él,

que más puedo pedir que estar junto a mi amado hombre de blanco.

TE AMO!
 
Aquí nos ofreces un apasionado poema dejando percibir amorosos sentimientos condensados en dos palabras finales.

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Un día como hoy conocí la esperanza de un dulce beso,

Conocí que una mirada podía alimentar las más grandes y perversas fantasías

Que arremeten a ser reveladas con el roce de tus manos,

Conocí que escucharte era lo más delicioso para mis oídos,

Mientras hablabas mis ojos recorrían cada milímetro de tu rostro,

Veía la perfección de tu sonrisa, la perfección de tus gestos.


Fue en ese momento que me puse a pensar,

Como es que mi gran hombre de blanco esta aquí,

Está junto a mi ¡Puedo sentirlo respirar! ¡Puedo verlo!

¡Puedo tocarlo!

No era un sueño, él estaba ahí para decirme una y otras cosas que no logré escuchar,

Estaba más atenta a cada reacción suya, a ver como se ponía nervioso y comenzaba

A equivocarse al hablar, al mirarme temerosamente sabiendo que sería capaz de adentrarme

En su mente y recrear la soberbia de un hechizo pasional.


Apareció como un sueño hecho realidad,

Mi alma supo que era él, supo que mi corazón sería frágil ante esas dulces palabras,

Supo que eras tú ¡SOLO TÚ!

Pedía que el tiempo se detenga sólo un ratito más,

Un momento para poder seguir disfrutando del olor de su cuerpo,

De sus abrazos cálidos y estremecedores,

Sus besos que hacían que todo mi cuerpo tiemble y desee más,

Esa manera tan sutil y escalofriante al recorrerme con sus manos.


El simple hecho de recordarlo me hipnotiza en una canción dulce, frágil y suave.

Pues mis sentimientos son inverosímiles hacia él,

que más puedo pedir que estar junto a mi amado hombre de blanco.

TE AMO!
Ver real ese amor, quedarse en las sutiles caricias y dejar que el
trazo de las sensaciones se abran en academia para sentir, era
el hombre, un hechizo que permite extender la ultima admiracion
para decir que se le ama. felicidades. magnifico. saludos amables
de luzyabsenta
 

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