Carlos Alberto Vargas S.
Poeta recién llegado
Suspirando recuerdos de tiempos donde nada lo podía separar de su amor, cubriendo todo el lugar con la sombra de su nostalgia. El cielo está enamorado de la bella dama a sus pies, el cielo está enamorado de la tierra, enamorado del reflejo de sus lagos, de la ferocidad de sus mares, enamorado de lo verde de sus parcelas y lo misterioso de sus montañas, enamorado de sus estaciones, de su primavera y su otoño, de todos sus bellos colores.
El cielo está enamorado y no puede evitar sonrojarse cada día al atardecer, mientras se disfraza tímidamente en noche y entretiene a su amor con el tintinear de sus luces. Y al amanecer nuevamente saluda con su contagiosa alegría a su eterna amada, a aquella que le dedica cada uno de sus suspiros.
El cielo está enamorado y no duda en regalar a su querida besos en forma de lluvia, eternos regalos que gota a gota entrega sus sentimientos, para que con ellos tan solo pueda realzar su eterna belleza. El cielo se pinta gris para mostrar su romance, el cielo se pinta azul para mostrar su alegría, el cielo se pinta negro para morir de amor.
Hoy y siempre el cielo estará enamorado, en un eterno deseo por poder abrazar a su amor. Hoy el cielo está enamorado y al igual que yo, de amor y pasión… hemos de morir.
— Carlos Alberto Vargas S.
El cielo está enamorado y no puede evitar sonrojarse cada día al atardecer, mientras se disfraza tímidamente en noche y entretiene a su amor con el tintinear de sus luces. Y al amanecer nuevamente saluda con su contagiosa alegría a su eterna amada, a aquella que le dedica cada uno de sus suspiros.
El cielo está enamorado y no duda en regalar a su querida besos en forma de lluvia, eternos regalos que gota a gota entrega sus sentimientos, para que con ellos tan solo pueda realzar su eterna belleza. El cielo se pinta gris para mostrar su romance, el cielo se pinta azul para mostrar su alegría, el cielo se pinta negro para morir de amor.
Hoy y siempre el cielo estará enamorado, en un eterno deseo por poder abrazar a su amor. Hoy el cielo está enamorado y al igual que yo, de amor y pasión… hemos de morir.
— Carlos Alberto Vargas S.