Ibrahim Sadhid
Poeta recién nacido
Sentado en el vagón de la vida,
Me encontré con tu mirada,
Un mar de gente en una lata,
Gritos de vendedores ambulantes,
Ruidos, voces, movimientos.
Mis ojos anclados a tus pupilas.
Cabello negro ébano,
rostro de mujer celeste,
quiero librarme de tu hechizo.
Un abismo nos separa...
Un hombre la toma de la mano,
Sospecha de nuestras imprudentes miradas.
Mil historias se tejen en mi mente.
Soy un hombre enamorado de la nada.
Ella despertó la tristeza en mi alma,
Ella se quedó en la estación esperanza.
El destino me conduce al infinito.
Ropa nueva, traje fino,
Enciendo un cigarrillo sin ganas y pienso:
Esta noche me embriago con vino.
Soy un hombre enamorado de la nada.
Me encontré con tu mirada,
Un mar de gente en una lata,
Gritos de vendedores ambulantes,
Ruidos, voces, movimientos.
Mis ojos anclados a tus pupilas.
Cabello negro ébano,
rostro de mujer celeste,
quiero librarme de tu hechizo.
Un abismo nos separa...
Un hombre la toma de la mano,
Sospecha de nuestras imprudentes miradas.
Mil historias se tejen en mi mente.
Soy un hombre enamorado de la nada.
Ella despertó la tristeza en mi alma,
Ella se quedó en la estación esperanza.
El destino me conduce al infinito.
Ropa nueva, traje fino,
Enciendo un cigarrillo sin ganas y pienso:
Esta noche me embriago con vino.
Soy un hombre enamorado de la nada.