Eliud Abib Cadena Toledo
Poeta recién llegado
ENAMORADO.
Enamorado, enamorado,
perdidamente enamorado.
Enamorado pero no de un cuerpo, no de unos ojos
ni de hermosos rizos que adornan tu faz,
enamorado simplemente
porque un día te he de contemplar
y porque el que te hizo
te hizo hermosa y especial.
Enamorado aunque no te veo,
emocionado aunque no te tengo,
y loco, loco intentando consolar
la angustia de no mirarte,
tratando de hacer llevaderos
los días fugaces de primavera y
la noche solsticia de los inviernos.
Pero esta noche que mi corazón
se desgarraba de tristeza,
que mi lengua exangüe se pegaba,
que aquel secreto sin piedad me torturaba,
no pude más, no lo callé, abrí las puertas
de mi pecho y con estruendo grité
que estoy enamorado,
más ahora que después.
No sé en qué lugar te encuentres mujer de mi alma,
de mis penas y mis gustos,
pero si esta noche escuchas mi llanto
hecho poema, y arrastrados por los fuertes vientos
que a mi alma arrecian
llegan hasta tus labios mis besos en letras,
en el silencio de la noche romántica que Dios nos da,
mándame un beso mujer de cristal,
un beso enamorado sobre el mismo viento
de mi tempestad, que cuando lo hagas vida mía,
dejaré de llorar.
Eliud A. Cadena Toledo
Enamorado, enamorado,
perdidamente enamorado.
Enamorado pero no de un cuerpo, no de unos ojos
ni de hermosos rizos que adornan tu faz,
enamorado simplemente
porque un día te he de contemplar
y porque el que te hizo
te hizo hermosa y especial.
Enamorado aunque no te veo,
emocionado aunque no te tengo,
y loco, loco intentando consolar
la angustia de no mirarte,
tratando de hacer llevaderos
los días fugaces de primavera y
la noche solsticia de los inviernos.
Pero esta noche que mi corazón
se desgarraba de tristeza,
que mi lengua exangüe se pegaba,
que aquel secreto sin piedad me torturaba,
no pude más, no lo callé, abrí las puertas
de mi pecho y con estruendo grité
que estoy enamorado,
más ahora que después.
No sé en qué lugar te encuentres mujer de mi alma,
de mis penas y mis gustos,
pero si esta noche escuchas mi llanto
hecho poema, y arrastrados por los fuertes vientos
que a mi alma arrecian
llegan hasta tus labios mis besos en letras,
en el silencio de la noche romántica que Dios nos da,
mándame un beso mujer de cristal,
un beso enamorado sobre el mismo viento
de mi tempestad, que cuando lo hagas vida mía,
dejaré de llorar.
Eliud A. Cadena Toledo