En una brisa se embarcan los momentos
estos día que amanecen,
y que se envejecen
en tardes que se eternizan en una bella noche.
Cuando mis suspiros pintan ocasos
en el reflejo de los tuyos,
que en forma disimulada los suspendes
al paso de una historia que narra la vida.
Cuando te bordas sueños en mi almohada,
tejes las cortinas con tus pestañas
y te vuelves el café de la mañana,
en un primer sorbo
con tu imagen viva en los espejos,
te siento cerca y no ser tu estorbo
aunque tú estés lejos.
Pasa el tiempo haciendo marcan en las paredes
en el perfil de nuestra alma,
en los jardines de tu mirada
en los balcones de mi voz,
aprendiendo a soportar las ausencia
a entender por que debemos de esperar.
Pero el tiempo pasa,
sólo por favor
nunca dejes de sentime, amor.
Un verdadero honor leerte en esta magnifica composición, de paso elegante y romántico, soñador que narra y nos eleva con esta dulce historia de amor. Un lujo pasar por tu espacio, siempre.