Los ojos “enamoraos”
se declaran al mirar,
se iluminan con la risa,
se clavan como puñal,
la mirada de tus ojos
yo no la puedo aguantar,
pues aunque me dan la dicha,
duelen como “puñalas”,
cuando me crucé contigo,
tu silueta me llamó,
me envolviste con tu sombra,
me embriagaste con tu olor,
y cuando miré tus ojos,
y nos miramos los dos,
sentí tal fuego en el pecho,
que el corazón se encendió
con esa pequeña llama,
a la que llaman amor.
se declaran al mirar,
se iluminan con la risa,
se clavan como puñal,
la mirada de tus ojos
yo no la puedo aguantar,
pues aunque me dan la dicha,
duelen como “puñalas”,
cuando me crucé contigo,
tu silueta me llamó,
me envolviste con tu sombra,
me embriagaste con tu olor,
y cuando miré tus ojos,
y nos miramos los dos,
sentí tal fuego en el pecho,
que el corazón se encendió
con esa pequeña llama,
a la que llaman amor.