Kazor
Poeta adicto al portal
Siempres que voy a un supermercado
el segurata me persigue
de un lado a otro.
Piensa que soy un delicuente,
quizá lo sea, porque seguramente
si hubiera conocido
a su mujer me la habría tirado,
pero pienso que eso no es tan grave.
Siempre la gente me tiene envidia
o miedo porque hago reir a sus chicas,
incluso se enamoran de mí con solo mirarlas,
pero eso no es tan díficil,
solo hay que entrenar.
Ponte delante de un espejo
y hechate una mirada que
atrape, sea única y así
te enamorarás a ti mismo,
después es mucho más fácil
enamorar a los
demás.
el segurata me persigue
de un lado a otro.
Piensa que soy un delicuente,
quizá lo sea, porque seguramente
si hubiera conocido
a su mujer me la habría tirado,
pero pienso que eso no es tan grave.
Siempre la gente me tiene envidia
o miedo porque hago reir a sus chicas,
incluso se enamoran de mí con solo mirarlas,
pero eso no es tan díficil,
solo hay que entrenar.
Ponte delante de un espejo
y hechate una mirada que
atrape, sea única y así
te enamorarás a ti mismo,
después es mucho más fácil
enamorar a los
demás.