Cris Cam
Poeta adicto al portal
Encefalocardioepididímico
Una prueba con titulaciones radioopacas.
Una tomografía computada.
Que descubra antes que mi cáncer.
La razón de mis esperas.
Ya me han confirmado la inexistencia de lobotomías.
La firmeza de mis erecciones.
La ductilidad de mi lengua.
La rapidez de mis eyaculaciones.
He pasado airoso todos los test de conocimientos adquiridos.
Con un alto coeficiente de aciertos.
Virtudes de las distribuciones de Poisson.
Hasta me han dado diplomas en los juegos de palabras.
Han encontrado razones operativas.
A pesar de cierta creatividad innata.
Para los fracasos de mis proyectos.
Pero nada preocupante,
me han dicho,
a Kafka también le ha pasado.
Me han medido en las comparaciones
me han incorporado a sus estadísticas.
Han visto otros borrachos con altos rendimientos eyaculatorios
Aunque yo les dije que no bebía.
Han visto otros delincuentes esperados a su excarcelaciones
Aunque yo le dije que jamás había delinquido.
Han visto otros mitómanos inventando nuevas patas.
Aunque yo les dije que jamás había mentido.
Han visto otros verdugos paseándose luego de los indultos.
Aunque yo les dije que jamás había golpeado.
Del estudio cardiológico secreto se desprenden.
Un leve taquicardia en los encajes de las enfermeras.
Un normopulso a las manos de los médicos.
Disnea ante la carita de sueño de las residentes.
Una preocupante arritmia en las tardes de lluvia.
Me han entregado el histograma del catalogado de visitas.
Han detectado columna vacía en los rótulos,
jefes, políticos y prostitutas.
Discretas longitudes en las formalidades.
Altas cotas en soñadores y delirantes.
Han terminado en forma abrupta.
Las entrevistas psiquiátricas,
al arrojarse los terapeutas por la ventana.
La ayuda espiritual,
al huir el cura con una evangelista.
La visita de la muerte
que viene, se me caga de risa y se lleva a otro.
Finalmente me dieron el alta.
Sin haberme diagnosticado.
La ciencia tampoco encuentra explicación.
Nadie sabe porque no tengo quien me ame.
2002
Una prueba con titulaciones radioopacas.
Una tomografía computada.
Que descubra antes que mi cáncer.
La razón de mis esperas.
Ya me han confirmado la inexistencia de lobotomías.
La firmeza de mis erecciones.
La ductilidad de mi lengua.
La rapidez de mis eyaculaciones.
He pasado airoso todos los test de conocimientos adquiridos.
Con un alto coeficiente de aciertos.
Virtudes de las distribuciones de Poisson.
Hasta me han dado diplomas en los juegos de palabras.
Han encontrado razones operativas.
A pesar de cierta creatividad innata.
Para los fracasos de mis proyectos.
Pero nada preocupante,
me han dicho,
a Kafka también le ha pasado.
Me han medido en las comparaciones
me han incorporado a sus estadísticas.
Han visto otros borrachos con altos rendimientos eyaculatorios
Aunque yo les dije que no bebía.
Han visto otros delincuentes esperados a su excarcelaciones
Aunque yo le dije que jamás había delinquido.
Han visto otros mitómanos inventando nuevas patas.
Aunque yo les dije que jamás había mentido.
Han visto otros verdugos paseándose luego de los indultos.
Aunque yo les dije que jamás había golpeado.
Del estudio cardiológico secreto se desprenden.
Un leve taquicardia en los encajes de las enfermeras.
Un normopulso a las manos de los médicos.
Disnea ante la carita de sueño de las residentes.
Una preocupante arritmia en las tardes de lluvia.
Me han entregado el histograma del catalogado de visitas.
Han detectado columna vacía en los rótulos,
jefes, políticos y prostitutas.
Discretas longitudes en las formalidades.
Altas cotas en soñadores y delirantes.
Han terminado en forma abrupta.
Las entrevistas psiquiátricas,
al arrojarse los terapeutas por la ventana.
La ayuda espiritual,
al huir el cura con una evangelista.
La visita de la muerte
que viene, se me caga de risa y se lleva a otro.
Finalmente me dieron el alta.
Sin haberme diagnosticado.
La ciencia tampoco encuentra explicación.
Nadie sabe porque no tengo quien me ame.
2002