Sergio66
Maniatico Textual, cazador de atardeceres
Tan irresistible como un pecado, húndeme tu espina entre las sienes, para sentarte triunfal sobre las ruinas de mis sueños. Tiene este atardecer una palidez grave en la tristeza de esos colores indecisos.
Sergio (implacable tu ausencia me condena y con un velo de tristeza me arrebola, pobre mi sueño, desvanecido por sentir el rumor suave de un beso, se lo que quiero, se lo que puedo, se cual es mi soledad que hoy se me proyecta como árboles sombríos, como cisnes negros que erizan sobre un estanque helado las salvajes tinieblas de sus alas)
ENCIENDEME LOS VERSOS
Habla hoy, aquí en mi pluma
y en mi confusión, murmura
bórrame todas estas lágrimas
sé la dicha que mi penas cura
Es ya la hora, del silencio en soledad
la que obliga a confidencias del alma
sé la viva llama que en alas de piedad
hoy trae lenta a este corazón la calma
Que caiga el yugo que me mata el cielo
que borre la historia que me tapa el sol
entra en este lodo rimado de mi intento
y desata lentamente dentro mío el duelo
que quiere resistir de pie y ser sustento
del latido puro que estremece el suelo
Yo te espero aquí, trémulo de ansia
cautivo de este sentimiento extraño
pactando la inclemencia de mi suerte
cuando tu imagen adoro a la distancia
esperando evitar aquel último peldaño
donde guiña el cruel ojo de la muerte.
Habla hoy, aquí en mi pluma
y en mi confusión, murmura
bórrame todas estas lágrimas
sé la dicha que mi penas cura
Es ya la hora, del silencio en soledad
la que obliga a confidencias del alma
sé la viva llama que en alas de piedad
hoy trae lenta a este corazón la calma
Que caiga el yugo que me mata el cielo
que borre la historia que me tapa el sol
entra en este lodo rimado de mi intento
y desata lentamente dentro mío el duelo
que quiere resistir de pie y ser sustento
del latido puro que estremece el suelo
Yo te espero aquí, trémulo de ansia
cautivo de este sentimiento extraño
pactando la inclemencia de mi suerte
cuando tu imagen adoro a la distancia
esperando evitar aquel último peldaño
donde guiña el cruel ojo de la muerte.
Sergio (implacable tu ausencia me condena y con un velo de tristeza me arrebola, pobre mi sueño, desvanecido por sentir el rumor suave de un beso, se lo que quiero, se lo que puedo, se cual es mi soledad que hoy se me proyecta como árboles sombríos, como cisnes negros que erizan sobre un estanque helado las salvajes tinieblas de sus alas)
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