Byroniana
Poeta fiel al portal
A ti, que interpretas el silencio...
¡Encierren a ese Poeta!
¡Mis versos, mi corazón!
¿Dónde están los versos?
¿Dónde estais,
si no os encuentro?
Ay, el laberinto
de los sentimientos,
la encrucijada del dolor...
Hoy vuelves con un amor
que engalana mis sueños,
con la distancia
en cada entraña y palabra,
con la ilusión
en las puertas de la razón.
Ay, mis versos,
¿dónde están los
versos de la pasión?
Tú, tú me quitaste
la inspiración de la gracia,
tú, culpable de todo,
culpable de ser el Poeta
al que yo admiro,
culpable de ser el Poeta
de mis suspiros,
culpable de la inocencia
por el robo del arte.
Culpable,
solo culpable
de ser Poeta.
¡Enciérrenlo,
que es mi locura incierta!
¡Enciérrenlo!
Que se suicidan mi versos
si siento los suyos.
¡Mátenlo!
Que si no me mata,
¡O mátenme!
que moriré de Amor...
¡Encierren a ese Poeta!
¡Mis versos, mi corazón!
¿Dónde están los versos?
¿Dónde estais,
si no os encuentro?
Ay, el laberinto
de los sentimientos,
la encrucijada del dolor...
Hoy vuelves con un amor
que engalana mis sueños,
con la distancia
en cada entraña y palabra,
con la ilusión
en las puertas de la razón.
Ay, mis versos,
¿dónde están los
versos de la pasión?
Tú, tú me quitaste
la inspiración de la gracia,
tú, culpable de todo,
culpable de ser el Poeta
al que yo admiro,
culpable de ser el Poeta
de mis suspiros,
culpable de la inocencia
por el robo del arte.
Culpable,
solo culpable
de ser Poeta.
¡Enciérrenlo,
que es mi locura incierta!
¡Enciérrenlo!
Que se suicidan mi versos
si siento los suyos.
¡Mátenlo!
Que si no me mata,
¡O mátenme!
que moriré de Amor...