supersoulazul
Poeta recién llegado
Por ventura la cima de los sueños
asomó su cabeza en la ventana
de mi fe coronando mi mañana
con racimos de amor halagüeños.
Tan ahogados y grises, tan pequeños
son los trinos del alba si profana
el fragor del dolor su voz. No es vana
la ilusión si fulgor guardan los leños
de la magia y el brío si ese fuego
que encendía tu pálida quimera
vuelve a arder al compás de tu futuro.
No es el sol: es su don, lo que te entrego.
Hijo mío vendrás por primavera
y serás muy feliz te lo aseguro.
asomó su cabeza en la ventana
de mi fe coronando mi mañana
con racimos de amor halagüeños.
Tan ahogados y grises, tan pequeños
son los trinos del alba si profana
el fragor del dolor su voz. No es vana
la ilusión si fulgor guardan los leños
de la magia y el brío si ese fuego
que encendía tu pálida quimera
vuelve a arder al compás de tu futuro.
No es el sol: es su don, lo que te entrego.
Hijo mío vendrás por primavera
y serás muy feliz te lo aseguro.
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