Juan Ignacio Clavero
Poeta recién llegado
Encontrarte aún sin ti.
En todos lados te veo, donde haga mi camino
me persigues y me encuentras, hasta que te logro ver,
parece que estamos unidos por los lazos del destino
y mis ganas de encontrarte te dibujan donde esté.
No hay nada que se interponga, entre tú y yo y nuevamente,
voy buscando entre la gente lo que vaya a renovar,
aquella ansiedad enorme, y ese recuerdo latente
que sin duda, eternamente, mi amor ha de despertar.
Lo blanco ha de recordarme, a tu sonrisa, y sin duda
lo bueno ha de refrescar lo que veo en tu mirar,
volver a mí ha de mostrarme, que he perdido la cordura
y disfruto la locura, que en tu risa he de encontrar.
Siento en mi rostro las brisas, suaves, que hablan de tus manos
y el calor de un sol tirano, tu pasión ha de imitar
y en la noche ha de pasar un bello hado, volando,
que así fugaz y brillando, a tu alma se ve igual.
Sujeto he hipnotizado por encontrarte me veo,
y esto es más real, yo creo, que cuando estás aquí,
pues no hay nada más real y más profundo y sincero
que mi amor y su trofeo, de encontrarte aún sin ti.
En todos lados te veo, donde haga mi camino
me persigues y me encuentras, hasta que te logro ver,
parece que estamos unidos por los lazos del destino
y mis ganas de encontrarte te dibujan donde esté.
No hay nada que se interponga, entre tú y yo y nuevamente,
voy buscando entre la gente lo que vaya a renovar,
aquella ansiedad enorme, y ese recuerdo latente
que sin duda, eternamente, mi amor ha de despertar.
Lo blanco ha de recordarme, a tu sonrisa, y sin duda
lo bueno ha de refrescar lo que veo en tu mirar,
volver a mí ha de mostrarme, que he perdido la cordura
y disfruto la locura, que en tu risa he de encontrar.
Siento en mi rostro las brisas, suaves, que hablan de tus manos
y el calor de un sol tirano, tu pasión ha de imitar
y en la noche ha de pasar un bello hado, volando,
que así fugaz y brillando, a tu alma se ve igual.
Sujeto he hipnotizado por encontrarte me veo,
y esto es más real, yo creo, que cuando estás aquí,
pues no hay nada más real y más profundo y sincero
que mi amor y su trofeo, de encontrarte aún sin ti.