Leonardo Brito
Poeta recién llegado
Encontrarte de nuevo,
bajo el armonioso suspirar de los árboles
y el rumor de aquellos parques.
Encontrarte de nuevo
sintiendo el pulso cortante de mis venas;
corre tú sangre por la mía.
En un día de asueto.
las palomas ciñen el cielo,
tus son manos frescas y abiertas.
Encontrar las miradas de nuevo,
volviendo al frenesí
que siempre torna a carmesí.
Encontrarte de nuevo,
a las tres de la tarde,
en la misma banca del jardín,
sintiendo el pulso cortante por mis venas,
enredando sentimientos, sujetándote a mí lado
para decirte -te extraño-. Una vez más...
bajo el armonioso suspirar de los árboles
y el rumor de aquellos parques.
Encontrarte de nuevo
sintiendo el pulso cortante de mis venas;
corre tú sangre por la mía.
En un día de asueto.
las palomas ciñen el cielo,
tus son manos frescas y abiertas.
Encontrar las miradas de nuevo,
volviendo al frenesí
que siempre torna a carmesí.
Encontrarte de nuevo,
a las tres de la tarde,
en la misma banca del jardín,
sintiendo el pulso cortante por mis venas,
enredando sentimientos, sujetándote a mí lado
para decirte -te extraño-. Una vez más...