Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
La luna no habla de día
pero escucha,
sabe que en los bolsillos
del río
duerme una estrella
descalza.
Tú eres el horizonte
que muere,
mariposa pensativa,
silencio con plumas,
mis labios esperan
siempre la nada.
Si el ombligo del viento
cierra los ojos
la tarde enjaulada
recita montañas,
mudas,
sin prisa.
Tu lengua desatada
afina la sangre tibia
de mis venas
desabrochadas,
llueven
pensamientos con alas.
Un rumor de tijeras
atraviesa el espejo,
tu misterio llora canciones
enterradas,
miedo,
nunca.
En tu mejilla sin hora
crecen versos traviesos,
lunas enamoradas,
en tus huellas
anochecen los ojos
de las nubes cansadas,
sin un rasguño
te quiero,
encrucijada.
pero escucha,
sabe que en los bolsillos
del río
duerme una estrella
descalza.
Tú eres el horizonte
que muere,
mariposa pensativa,
silencio con plumas,
mis labios esperan
siempre la nada.
Si el ombligo del viento
cierra los ojos
la tarde enjaulada
recita montañas,
mudas,
sin prisa.
Tu lengua desatada
afina la sangre tibia
de mis venas
desabrochadas,
llueven
pensamientos con alas.
Un rumor de tijeras
atraviesa el espejo,
tu misterio llora canciones
enterradas,
miedo,
nunca.
En tu mejilla sin hora
crecen versos traviesos,
lunas enamoradas,
en tus huellas
anochecen los ojos
de las nubes cansadas,
sin un rasguño
te quiero,
encrucijada.