Emily Kat Amane
Poeta recién llegado
Dormida en sus ojos la Luna
Lucía esa pálida luz
Que solo los lobos aúllan.
Que solo sabrías ver Tu.
Soltaba ahumados suspiros
Tragando el amargo café
Pensando, helada de frío,
En vete tu a saber que.
El tiempo pasaba muy lento,
Apenas corría el reloj,
Cuando de pronto un recuerdo
Su rostro ilumino.
***Un día, un día cualquiera
Sin fecha ni hora especial,
Se encontró con... ¿quien era?
Su rostro era tan familiar...
No pasó nada extraño
Ni hubo conversación.
Pasó de ser Nadie a ser Alguien.***
Fue así como sucedió.
No sabe cual es su nombre,
Ni como suena su voz,
Ni como respira ese hombre,
Ni como dice ''adiós''.
Juró que jamas su secreto
Vería la luz del Sol.
Lo escondió tan adentro
Que casi ya lo olvidó.
Prefiere mentir a mostrarlo.
Prefiere engañarse a perder.
Y no, YO, no voy a contarlo.
Hay que aprender a leer.
Lucía esa pálida luz
Que solo los lobos aúllan.
Que solo sabrías ver Tu.
Soltaba ahumados suspiros
Tragando el amargo café
Pensando, helada de frío,
En vete tu a saber que.
El tiempo pasaba muy lento,
Apenas corría el reloj,
Cuando de pronto un recuerdo
Su rostro ilumino.
***Un día, un día cualquiera
Sin fecha ni hora especial,
Se encontró con... ¿quien era?
Su rostro era tan familiar...
No pasó nada extraño
Ni hubo conversación.
Pasó de ser Nadie a ser Alguien.***
Fue así como sucedió.
No sabe cual es su nombre,
Ni como suena su voz,
Ni como respira ese hombre,
Ni como dice ''adiós''.
Juró que jamas su secreto
Vería la luz del Sol.
Lo escondió tan adentro
Que casi ya lo olvidó.
Prefiere mentir a mostrarlo.
Prefiere engañarse a perder.
Y no, YO, no voy a contarlo.
Hay que aprender a leer.