elseneka
Poeta fiel al portal
Notas de un piano apenas escuchadas,
dos miradas que quieren encontrarse,
fragmentos de canciones mal cantadas,
unas manos que acaban por juntarse.
Y entonces, sin saber por qué, sucede:
Dos cuerpos temblorosos. ¿Será el frío...?
O un creer que la vida retrocede
y sentirse, otra vez, como dos críos.
"No te dejes llevar, mantén la calma,
es un momento mágico, sólo eso".
Pero entonces ¿Por qué me vibró el alma
ante el contacto tímido de un beso?
¿Por qué siento más leves mis desdichas,
más lejos los dolores, los agravios?
¿Por qué palabras, que no deben ser dichas,
se agolpan impacientes en mis labios?
¿Por qué la evocación desplaza al sueño?
¿Por qué brilla de nuevo el universo?
¿Y por qué, reincidiendo en vano empeño,
mi pensamiento vuelve a ser en verso?
No encuentro una respuesta convincente.
¿O sí la encuentro, y me parece mala?
En cualquier caso, ya no es suficiente
esconder la cabeza bajo el ala.
No quise retenerte, y lo lamento.
Debí insistir, tratar de convencerte,
pues ahora sólo albergo un pensamiento:
¡Mujer, por Dios... Quiero volver a verte!
Copyright José Luis Bermejo (El Seneka)
elseneka@hotmail.com
dos miradas que quieren encontrarse,
fragmentos de canciones mal cantadas,
unas manos que acaban por juntarse.
Y entonces, sin saber por qué, sucede:
Dos cuerpos temblorosos. ¿Será el frío...?
O un creer que la vida retrocede
y sentirse, otra vez, como dos críos.
"No te dejes llevar, mantén la calma,
es un momento mágico, sólo eso".
Pero entonces ¿Por qué me vibró el alma
ante el contacto tímido de un beso?
¿Por qué siento más leves mis desdichas,
más lejos los dolores, los agravios?
¿Por qué palabras, que no deben ser dichas,
se agolpan impacientes en mis labios?
¿Por qué la evocación desplaza al sueño?
¿Por qué brilla de nuevo el universo?
¿Y por qué, reincidiendo en vano empeño,
mi pensamiento vuelve a ser en verso?
No encuentro una respuesta convincente.
¿O sí la encuentro, y me parece mala?
En cualquier caso, ya no es suficiente
esconder la cabeza bajo el ala.
No quise retenerte, y lo lamento.
Debí insistir, tratar de convencerte,
pues ahora sólo albergo un pensamiento:
¡Mujer, por Dios... Quiero volver a verte!
Copyright José Luis Bermejo (El Seneka)
elseneka@hotmail.com