kico
Poeta recién llegado
La vida nos lleva y nos trae por caminos insospechados. Cuando damos algo por sentado, las circunstancias a veces cambian y lo que creímos inalterable, muta, y lo que esperábamos que cambiaria se queda estable. Las leyes que mantienen fluyendo en armonía al Universo se escapan de nuestro entendimiento y eso se refleja con claridad en nuestras relaciones. Cuando menos lo esperamos nos encontramos con experiencias con otros seres humanos que nos sorprenden. Esos encuentros fortuitos que llenan de esperanza y vida nuestros días, son sobre todo encuentros de almas afines que disparan nuestra imaginación y llena de ilusión nuestra vida. Descubriendo en el otro a un ser con parecidas inquietudes y sueños similares. Los caminos de la vida dan vueltas y se bifurcan para acercarnos a nuestro sueño. Y en ese transitar encontramos personas con las que intercambiar experiencias, unas absorben de nosotros y otras a la inversa y es difícil encontrar el equilibrio, por eso cuando encontramos personas con las que intercambiar nuestra existencia y sentimos el equilibrio, sentimos que somos afortunados y que podemos profundizar en el intercambio. Eso siento yo, son los encuentros de vida, aquellos en los que se produce un intercambio profundo de la vida, trayendo conciencia y saber a todas las partes. Alimentado la magia y la esperanza de no estar tan solo o tan distanciado en nuestra intimidad del resto.