Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Capilla Sixtina... con imponentes imágenes,
atravesando el tiempo,
producto de un genio,
camino en silencio,
con alas recogidas...
Admirando el cielo,
con tonos pasteles profundos,
barba de Dios con fuerza,
dando el toque a Adán...
Y ¿a nosotros? ¿porque nos olvidó?
Ángeles caídos... por Él castigados,
si solo deseamos la libertad... no el perdón,
pendientes reservas... dudas y más...
mientras camino por la historia...
Inmortal entre mortales,
teniendo el secreto,
ése que no se guardará en mausoleos,
ni tampoco en pinturas,
¿quien es tan viejo para recordar?
Una sonrisa me llama,
oculta entre columnas,
con la piel nívea y tersa,
escasos 100 años,
vampira temerosa,
que reconoce mi gala...
¡Venid pequeña!
que no os haré daño...
ya me harte del rencor,
me harte del odio...
hoy deseo aprender...
¡Vos fuiste humana!
y ahora eterna oscura,
lamentando tú destino,
lamentando tu decisión...
¡Conocí a vuestro padre!
¡Vampiro irascible y tonto!
sucumbió al sentimiento,
y te ha dejado sola....
Cobijemos el encuentro,
con una copa de sangre,
bebida de los malos,
pues tu redención esta de por medio...
¿Será que preguntaras?
como él hace tanto tiempo...
venid a mis brazos,
que yo os necesito...
a él le extraño,
a ti te amo...
Extraña mezcla de sentimientos,
yo que vine aquí para releer mi historia,
contada malamente... erróneamente...
y ahora contigo en mis brazos...
Partamos ahora...
el largo camino,
esta por comenzar....
L.V.
atravesando el tiempo,
producto de un genio,
camino en silencio,
con alas recogidas...
Admirando el cielo,
con tonos pasteles profundos,
barba de Dios con fuerza,
dando el toque a Adán...
Y ¿a nosotros? ¿porque nos olvidó?
Ángeles caídos... por Él castigados,
si solo deseamos la libertad... no el perdón,
pendientes reservas... dudas y más...
mientras camino por la historia...
Inmortal entre mortales,
teniendo el secreto,
ése que no se guardará en mausoleos,
ni tampoco en pinturas,
¿quien es tan viejo para recordar?
Una sonrisa me llama,
oculta entre columnas,
con la piel nívea y tersa,
escasos 100 años,
vampira temerosa,
que reconoce mi gala...
¡Venid pequeña!
que no os haré daño...
ya me harte del rencor,
me harte del odio...
hoy deseo aprender...
¡Vos fuiste humana!
y ahora eterna oscura,
lamentando tú destino,
lamentando tu decisión...
¡Conocí a vuestro padre!
¡Vampiro irascible y tonto!
sucumbió al sentimiento,
y te ha dejado sola....
Cobijemos el encuentro,
con una copa de sangre,
bebida de los malos,
pues tu redención esta de por medio...
¿Será que preguntaras?
como él hace tanto tiempo...
venid a mis brazos,
que yo os necesito...
a él le extraño,
a ti te amo...
Extraña mezcla de sentimientos,
yo que vine aquí para releer mi historia,
contada malamente... erróneamente...
y ahora contigo en mis brazos...
Partamos ahora...
el largo camino,
esta por comenzar....
L.V.