pumuki
Poeta asiduo al portal
Te vestiste con seda
a golpe de viento
con sandalias de arena
y visera de lino.
Brisa de mar alocada
revolvía tu pelo
yodo en tus pestañas
salitre en tu cuerpo.
Recubría el cielo estrellado
tu piel de suaves aromas
impregnados enlos astros
cala, campanilla y amapola.
Sándalo embriagador
adelfa vespertina,
perfumes de primavera
vainilla en rama y canela.
Hueles a flor de otoño
jardín de mi despensa
olor que me recuerda
a ti y al rocío de fuera.
Noches de blanca vela
pasaba enteras a tu vera
abrazándote mi pena,
besándote la luna llena.
Posándose en ti la hermosura
el encanto estelar,
el embrujo de la noche;
el hechizo de la ternura.
Claveles rojos sangrantes
besaron tus labios errantes
dejando marcados en ellos
el bello tinte granate.
En tus ojos brillaba
la profundidad de los mares
la fuerza del negro toro
y la nobleza del cobre.
Sonreía la luna al cielo
el sol al infinito;
tus ojos al firmamento
y tu amor al mío.
a golpe de viento
con sandalias de arena
y visera de lino.
Brisa de mar alocada
revolvía tu pelo
yodo en tus pestañas
salitre en tu cuerpo.
Recubría el cielo estrellado
tu piel de suaves aromas
impregnados enlos astros
cala, campanilla y amapola.
Sándalo embriagador
adelfa vespertina,
perfumes de primavera
vainilla en rama y canela.
Hueles a flor de otoño
jardín de mi despensa
olor que me recuerda
a ti y al rocío de fuera.
Noches de blanca vela
pasaba enteras a tu vera
abrazándote mi pena,
besándote la luna llena.
Posándose en ti la hermosura
el encanto estelar,
el embrujo de la noche;
el hechizo de la ternura.
Claveles rojos sangrantes
besaron tus labios errantes
dejando marcados en ellos
el bello tinte granate.
En tus ojos brillaba
la profundidad de los mares
la fuerza del negro toro
y la nobleza del cobre.
Sonreía la luna al cielo
el sol al infinito;
tus ojos al firmamento
y tu amor al mío.