lore1
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se ha derrumbado la madrugada
en el alfeizar de mi ventana,
de nuevo con su sayal ajado de lluvia,
sin sus antiguas galas aterciopeladas,
enjoyada de chubascos y relámpagos.
en el alfeizar de mi ventana,
de nuevo con su sayal ajado de lluvia,
sin sus antiguas galas aterciopeladas,
enjoyada de chubascos y relámpagos.
No quiero volver a verla así.
Déjame dormir en la penumbra, alba,
si ya no vas a volver maquillada de luz,
prefiero ovillarme en la profundidad oscura de la noche,
antes de que tú me envuelvas en tinieblas.
¡Márchate, no me entristezcas más!
si ya no vas a volver maquillada de luz,
prefiero ovillarme en la profundidad oscura de la noche,
antes de que tú me envuelvas en tinieblas.
¡Márchate, no me entristezcas más!
Se ha ido como había venido,
lánguida y quejumbrosa.
Pero antes de partir, del arcano de sus humedades,
ha sacado su lápiz de promesas
y me ha pintado un corazón de gotas de lluvia en el cristal,
atravesado con un tenue rayo prestado por el sol.
lánguida y quejumbrosa.
Pero antes de partir, del arcano de sus humedades,
ha sacado su lápiz de promesas
y me ha pintado un corazón de gotas de lluvia en el cristal,
atravesado con un tenue rayo prestado por el sol.
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