Nommo
Poeta veterano en el portal
Yo l´amé con tó el coraçao.
Y llegó el Señó a damme un bocao.
Me dejó machacao.
Porque tó él es chocolate puro y cacao.
Magullao, me fui al hospital. Y la enfermera estaba desnuda.
Me preguntó: ¿ Quiés hacer el amor ? ¿ Crees en el Cristo y el Buddha ?
Responde primero a lo segundo.
Le hablé raudo y velós, pero el Mar no cabe, por adentro´un´embudo.
Directamente, me invitó a la jeringa. Pa´que me crezca la tranca.
Gocé de sus ancas de rana y le palpé las domingas.
Tuvimos hijos chocolateaos.
En el nombre de Dios, que es una escultura.
Tó él aquietao, enhiesto de mármol, y mi cabeza le llega por la cintura.
En su nombre, comemos no sólo carne o pescao, sino también, cereales y verdura.
La enfermera y yo, en nuestros ratos libres, escribimos. ¡ Viva la Literatura !
Y llegó el Señó a damme un bocao.
Me dejó machacao.
Porque tó él es chocolate puro y cacao.
Magullao, me fui al hospital. Y la enfermera estaba desnuda.
Me preguntó: ¿ Quiés hacer el amor ? ¿ Crees en el Cristo y el Buddha ?
Responde primero a lo segundo.
Le hablé raudo y velós, pero el Mar no cabe, por adentro´un´embudo.
Directamente, me invitó a la jeringa. Pa´que me crezca la tranca.
Gocé de sus ancas de rana y le palpé las domingas.
Tuvimos hijos chocolateaos.
En el nombre de Dios, que es una escultura.
Tó él aquietao, enhiesto de mármol, y mi cabeza le llega por la cintura.
En su nombre, comemos no sólo carne o pescao, sino también, cereales y verdura.
La enfermera y yo, en nuestros ratos libres, escribimos. ¡ Viva la Literatura !