PINGUY
Poeta recién llegado
Siempre me tenías a tu lado
como parásito que no causa pérdida ni daño
pero sí beneficios a corto plazo.
De ti me encontraba enamorado,
como la tierra seca del agua caída
y he de decirlo, no puedo callarlo.
Mi amor era infinito
tanto que no podías pesarlo,
medirlo o contarlo,
pero todo cabía en mis besos
que te daba por ambos desearlo.
Esos besos que se perdieron
y que fueron desterrados
a lugares en los que fueron enterrados
y de los que no volverán
para ser de nuevo dados.
Ya por fin te estoy olvidando,
fue un amor a corto plazo
pero, por mi parte, intensamente vivido
y, por la tuya, profundamente engañado.
Me engañaste y, después, me dejaste.
No te culpo por ello,
si así lo quisiste
que sea por un bien verdadero.
Yo intentaré buscar otro amor,
comprendido esta vez
y de este modo realizar con él
lo que junto a ti había soñado.
JUAN MANUEL PEÑA RAMIREZ (PARLA-MADRID)
como parásito que no causa pérdida ni daño
pero sí beneficios a corto plazo.
De ti me encontraba enamorado,
como la tierra seca del agua caída
y he de decirlo, no puedo callarlo.
Mi amor era infinito
tanto que no podías pesarlo,
medirlo o contarlo,
pero todo cabía en mis besos
que te daba por ambos desearlo.
Esos besos que se perdieron
y que fueron desterrados
a lugares en los que fueron enterrados
y de los que no volverán
para ser de nuevo dados.
Ya por fin te estoy olvidando,
fue un amor a corto plazo
pero, por mi parte, intensamente vivido
y, por la tuya, profundamente engañado.
Me engañaste y, después, me dejaste.
No te culpo por ello,
si así lo quisiste
que sea por un bien verdadero.
Yo intentaré buscar otro amor,
comprendido esta vez
y de este modo realizar con él
lo que junto a ti había soñado.
JUAN MANUEL PEÑA RAMIREZ (PARLA-MADRID)