nacimientoestelar
Poeta recién llegado
Engullidor de mí
Desde dentro suyo,
rasgando para apreciar más,
la depravación palpa
el hastío de su llaneza,
tan corriente y sedentaria.
Mientras el clamor de cualquiera
prevalece sobre los ruegos de ayer
en un eco todo renaciente
que se expande sin consentimiento
y consuela la quietud de sus días
y la integridad de su piel.
Consumando el estómago purpúreo,
se acerca suspendido sobre ella,
ligero, e igual de hambriento,
pero por algo que él perdió
hace ya mucho tiempo;
la compasión que conlleva la inocencia.
Viendo cómo ella le daría todo de la suya
sólo para saciar su apetito con total anuencia.
Desde dentro suyo,
rasgando para apreciar más,
la depravación palpa
el hastío de su llaneza,
tan corriente y sedentaria.
Mientras el clamor de cualquiera
prevalece sobre los ruegos de ayer
en un eco todo renaciente
que se expande sin consentimiento
y consuela la quietud de sus días
y la integridad de su piel.
Consumando el estómago purpúreo,
se acerca suspendido sobre ella,
ligero, e igual de hambriento,
pero por algo que él perdió
hace ya mucho tiempo;
la compasión que conlleva la inocencia.
Viendo cómo ella le daría todo de la suya
sólo para saciar su apetito con total anuencia.