eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Enséñame a buscarle
diferente,
enigma inalcanzable.
Regálamele buscado
en el horizonte
de la entrega verídica.
Ocúltamele indiferente,
ciego de mí.
Tápamele
cuando tenga todas mis espinas de oro
en su cuerpo perseguido.
Dásela,
su libertad y la mía,
para que vuele y sienta
la necesidad que tiene de mí.
Pídele,
con todo el placer
de mis besos machacados
que vuelva a llevarme
en sus alas, en su cuerpo
aunque sea como sombra
pegada a él.
diferente,
enigma inalcanzable.
Regálamele buscado
en el horizonte
de la entrega verídica.
Ocúltamele indiferente,
ciego de mí.
Tápamele
cuando tenga todas mis espinas de oro
en su cuerpo perseguido.
Dásela,
su libertad y la mía,
para que vuele y sienta
la necesidad que tiene de mí.
Pídele,
con todo el placer
de mis besos machacados
que vuelva a llevarme
en sus alas, en su cuerpo
aunque sea como sombra
pegada a él.