Chrix
Poeta que considera el portal su segunda casa
cáeme como nimbo sobre el cuerpo
cuando las hojas estén sin viento,
abriré las palmas como una desesperada corola
sosteniendo cada gota de un reloj
sin tiempo,
…y me enseñaras a ser un ángel,
a no sentir más allá de las alas
el singlar que acarrea tu aliento.
Dánzame con melodía de eclipse
para desnudar todas las sombras
descalzas en nuestra piel,
recuéstame en la escarpa
de tu vientre.
Seguiré el halo de curvas
dilucidando
cada glifo a la orilla de un peligroso
precipicio,
así aprenderé el lenguaje de
tu sismo
mientras incendiamos todos los ríos,
entrelazando
dedos como raíces,
le pondrás escalones a mis costillas
y treparas hacia las nubes
para libar de su cauce la vendimia
de mi boca
…brotaran gajos de mis labios
con la pulpa frutal de cada beso,
me sembraré en ti
y seremos dos ángeles quebrando
el aire a cada paso.
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