Dertodesking
Poeta recién llegado
«Te observaba en el parque:
Bajabas y subías
a través de un columpio
(Tu madre era el motor que te propulsaba con severas manos).
Ella nunca te quiso;
¿acaso no sentiste
sus zarandeos crueles?
Por eso te salvé de ella.
Ahora cállate y...»
«¡Deja de mirar a mi niña!»
El hombre volvió en sí mismo.
Bajabas y subías
a través de un columpio
(Tu madre era el motor que te propulsaba con severas manos).
Ella nunca te quiso;
¿acaso no sentiste
sus zarandeos crueles?
Por eso te salvé de ella.
Ahora cállate y...»
«¡Deja de mirar a mi niña!»
El hombre volvió en sí mismo.
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