Zulma Martínez
Mar azul...
Neitin corrió a la Torre del reloj. Su corazón latía muy fuerte bajo la túnica. Desde allí, vio a Arbiskar que llegaba por el camino empinado, con su camisa de lino. El joven, con destreza, trepó por una de las gruesas paredes del castillo. Ella bajó a su encuentro e intentaron huir de la fortaleza haciendo pie en los sillares; pero la doncella cayó.
Despertó en una camilla de hospital. El guía de la excursión le comentó que se había desmayado frente al Castillo de Toya... Necesitaba descansar...
De pronto, llegó Arbiskar. Neitin sonrió y se quedó dormida.
Despertó en una camilla de hospital. El guía de la excursión le comentó que se había desmayado frente al Castillo de Toya... Necesitaba descansar...
De pronto, llegó Arbiskar. Neitin sonrió y se quedó dormida.