naima andrea
Poeta recién llegado
Ensoñaciones
Que es la vida,
Sino un ir y venir entre tu mundo
Y el mío,
En el que en la encrucijada de nuestros
Sueños me ves y te veo,
Pero nuestros labios no se tocan mas
Que en un delicado beso de despedida,
Para volver a verte en mi mente,
A la noche siguiente,
Con el deseo de tenerte y sin que tu
Sepas siquiera que soy yo,
Quien en sueños te atormenta,
Quien te busca, quien te besa,
Quien te hace desear la llegada de la noche,
Para que nuevamente entre mis brazos
Encuentres el amor tan anhelado,
El amor que no encuentras en otras,
El amor, la pasión, el deseo que te hacen
De mi un esclavo,
De mis brazos, de mis labios,
De las atormentadoras caricias que te
Dejan sin aliento,
Sin palabras,
Para poder saberme tuya,
Porque soy yo quien guarda tu corazón,
Porque sabes en lo mas profundo de tu ser,
Que nadie mas que yo,
Esa desconocida que te enreda con sus
Cabellos de seda,
Que te atrapa y no te deja,
Es la única dueña absoluta de tu alma.
Pero en el recodo de los sueños vividos,
No me reconoces,
Sabes que me tienes,
Y que a nadie perteneces mas que a mi,
Pero buscas desesperadamente recordar
Mi nombre,
Mi rostro,
Mi cuerpo,
Teniendo como único recuerdo mis manos,
Que te llevan al infinito,
Y te atormentas al pensar en no poder tenerme,
En no poder encontrarme en otro lugar mas
Que en tu mente,
En no poder evitar el desasosiego de un nuevo
Despertar sin tenerme a tu lado,
Pensando que puedo estar en
Cualquier lugar del mundo,
Sin saber que en realidad estoy
Tan cerca que formo uno contigo,
Y aun así,
Solo me buscas en sueños,
Para tratar de encontrar las respuestas
Que despierto te permitirán encontrarme,
Porque en el momento de fugaz lucidez de
Nuestras almas al despertar,
Comprendes quien soy,
Y luego lo olvidas
Que es la vida,
Sino un ir y venir entre tu mundo
Y el mío,
En el que en la encrucijada de nuestros
Sueños me ves y te veo,
Pero nuestros labios no se tocan mas
Que en un delicado beso de despedida,
Para volver a verte en mi mente,
A la noche siguiente,
Con el deseo de tenerte y sin que tu
Sepas siquiera que soy yo,
Quien en sueños te atormenta,
Quien te busca, quien te besa,
Quien te hace desear la llegada de la noche,
Para que nuevamente entre mis brazos
Encuentres el amor tan anhelado,
El amor que no encuentras en otras,
El amor, la pasión, el deseo que te hacen
De mi un esclavo,
De mis brazos, de mis labios,
De las atormentadoras caricias que te
Dejan sin aliento,
Sin palabras,
Para poder saberme tuya,
Porque soy yo quien guarda tu corazón,
Porque sabes en lo mas profundo de tu ser,
Que nadie mas que yo,
Esa desconocida que te enreda con sus
Cabellos de seda,
Que te atrapa y no te deja,
Es la única dueña absoluta de tu alma.
Pero en el recodo de los sueños vividos,
No me reconoces,
Sabes que me tienes,
Y que a nadie perteneces mas que a mi,
Pero buscas desesperadamente recordar
Mi nombre,
Mi rostro,
Mi cuerpo,
Teniendo como único recuerdo mis manos,
Que te llevan al infinito,
Y te atormentas al pensar en no poder tenerme,
En no poder encontrarme en otro lugar mas
Que en tu mente,
En no poder evitar el desasosiego de un nuevo
Despertar sin tenerme a tu lado,
Pensando que puedo estar en
Cualquier lugar del mundo,
Sin saber que en realidad estoy
Tan cerca que formo uno contigo,
Y aun así,
Solo me buscas en sueños,
Para tratar de encontrar las respuestas
Que despierto te permitirán encontrarme,
Porque en el momento de fugaz lucidez de
Nuestras almas al despertar,
Comprendes quien soy,
Y luego lo olvidas