jhon mario agamez castro
Poeta recién llegado
Transcurrió así la noche
hasta, que los polos
de tu cuerpo se estremecieron.
Encontraron el sismo de mis manos;
luego cesaron de rubor
ante mis besos y juntos caímos
en la oscura sabana del cielo.
Pasaron no se cuantas horas
en vísperas de un agudo alba.
Hermoso el sol centelló tu rostro,
que en luz silente se bañaba.
hasta, que los polos
de tu cuerpo se estremecieron.
Encontraron el sismo de mis manos;
luego cesaron de rubor
ante mis besos y juntos caímos
en la oscura sabana del cielo.
Pasaron no se cuantas horas
en vísperas de un agudo alba.
Hermoso el sol centelló tu rostro,
que en luz silente se bañaba.