Dos brazos le ví a la mar
y dos hermosas pupilas,
y soñé con navegar
sobre sus aguas tranquilas.
Le ví un rostro encantador
y una agradable sonrisa,
y soñé ser amo y señor
de su refrescante brisa.
Le ví labios virginales
en un gris atardecer,
cautivos en rojos corales
que yo los quise morder.
Y el mar sus olas mecía
como pechos de mujer,
y en voz queda me decía:
lo nuestro no puede ser.
Y en furiosa tempestad
me dijo frases tan tristes,
solo quiero tu amistad,
¿estas sordo? ¿no me oístes?
y dos hermosas pupilas,
y soñé con navegar
sobre sus aguas tranquilas.
Le ví un rostro encantador
y una agradable sonrisa,
y soñé ser amo y señor
de su refrescante brisa.
Le ví labios virginales
en un gris atardecer,
cautivos en rojos corales
que yo los quise morder.
Y el mar sus olas mecía
como pechos de mujer,
y en voz queda me decía:
lo nuestro no puede ser.
Y en furiosa tempestad
me dijo frases tan tristes,
solo quiero tu amistad,
¿estas sordo? ¿no me oístes?