manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
Despierta la tiniebla,
la rada lejana apaga su vida,
unos pasos de millones de hombres,
suelo encarnizado de concreto caliente,
y ahi muy profundo e inasible el estertor,
como esperanza quimera,
aluvión que moja fluvial la piel y la memoria,
la soledad reverdece cual campo santo
y empobrece el alma con el primer viento del atardecer.
la rada lejana apaga su vida,
unos pasos de millones de hombres,
suelo encarnizado de concreto caliente,
y ahi muy profundo e inasible el estertor,
como esperanza quimera,
aluvión que moja fluvial la piel y la memoria,
la soledad reverdece cual campo santo
y empobrece el alma con el primer viento del atardecer.
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